- Sigmund Freud, para explicar el psicoanálisis, explicó tres conceptos para entender la personalidad humana: El yo, el ello y el super yo.
En este momento la cara de mi amigo Pepe es un poema
- Quillo tú eres muy friki. Te invito a café, apareces con tu taza y ahora me sueltas un rollo sobre Freud y el psicoanálisis. Explícate rápido que estoy llamando al 112.
- Es fácil. El ell es aquello que tú eres, lo que sientes por dentro, aquello a lo que te empujan tus instintos. Luego si tú eres gay, ni tu mujer, ni tus tres hijos tienen que saberlo, porque es tu ello.
- Qué hostia tan guapa te estás buscando David.
Pepe cuelga el teléfono, dejando al operador del 112 con la palabra en la boca y saca un puño americano del cajón. Yo que lo conozco sigo hablando sin echarle mucha cuenta.
- El Yo es aquello que todos los demás esperamos de ti, el control de esos impulsos primitivos que sólo te llevarían a destruir el mundo que te has construido. Como por ejemplo esa cara de sádico que se te ha puesto al llamarte maricón.
Pepe relaja el puño americano y se lo guarda en el bolsillo, mientras estira sus trapecios como un boxeador antes de subir al ring (nota mental, no volver a tocarle las narices y salir de allí cuanto antes)
- Es el Súperyo en el que entra Facebook. El Súperyo es ese mundo fantástico que muestras al exterior; ese balcón hermosos rodeado de flores cuidadas; ese tatuaje que marca tu espalda; tu vestir a la moda; tu sonrisa profiden...

Facebook es nuestra ventana hacia un mundo virtual, en el que se encuentran todos tus amigos, tus fans, tus familiares y las personas que más te importan. Es bien cierto que hay gente que tiene un perfil doble con el que dan rienda suelta a su Ello, pero realmente no es más que otro Superyo, creado a imagen y semejanza de su ello (también hay mucho hijo de puta suelto que usa la Red Social para trajines sucios, delitos y otras lindezas, pero de eso también lo hay en la calle).
Es por ello que, en nuestro pefil de Facebook ponemos siempre la mejor foto que tenemos, los chistes más graciosos y el paisaje más hermoso que has visto en la vida. En el muro expresamos nuestros sentimientos; mostramos las noticias que más nos han gustado; contamos los mejores momentos de nuestras vidas y, si relatamos algo malo, siempre lo hacemos con la esperanza de salir de ese bache.
Nuestros amigos, que para eso lo son, nos dirán qué hermosos estamos con el bañador nuevo que deja asomar nuestras hermosas voluptuosidades (a nadie le dicen en Facebook que es un orco, aunque lo sea); qué gran acción la tuya al compartir una vela por los enfermos; o qué poderoso eres porque has corrido 2 kms en 25 minutos y te has atrevido a demostrarlo con Runtastic.
Existe un acuerdo no escrito en el que no insultas a tus amigos, porque tú eres bueno, ya que así lo muestras en tu Superyo. Para esas lindezas ya están los grupos y Twiter.
Pepe coge su móvil y se hace un selfie mientras me pregunta
-¿Entonces tengo que poner una foto guapa en el perfil?
- Como si quieres poner una metiéndote el dedo en la nariz, pero ten cuidado, porque esto es como cuando estás parado en el coche y te metes el dedo. Crees que nadie te ve y te hurgas a placer, mientras la señora del coche de al lado intenta contener las arcadas al verte. Te arriesgas a cruzarte con el vecino en la escalera y que te pregunte si conseguiste sacar la cascarria por fin.
Pepe toma un sorbo de su café (vaso de cristal, modelo Acme de Ikea) y comenta
- No, no. Yo quiero esto para buscar trabajo, que me han dicho que así se puede buscar trabajo.
- Entonces construye tu perfil como si tuviera que leerlo tu futuro jefe; muestra todo aquello que sabes hacer; comparte noticias, páginas y fotos sobre trabajos de lo tuyo, ya sea de camionero, carnicero, limpiador o malabarista; muestra fotos y vídeos haciendo esos trabajos... En resumen, conviértete en imprescindible para las empresas de tu sector, que piensen que, sin tu ayuda, sus negocios se hundirán.
- ¿Eso es lo que haces tú con tus blogs y tus publicaciones de seguridad?
- Más o menos, pero yo no busco trabajo, sólo ser famoso, jajajajajajaja